No, no son perros comunes.
Cuerpo largo, patas cortas, personalidad gigante…
El que vive con un salchicha entiende que la casa gira alrededor de él.
Todo empezó así...
Molly llegó a casa con apenas 4 semanas.
No traía juguetes, ni cama, ni espacio propio…
solo decidió quedarse pegada para siempre.
Ahí entendimos que un Dachshund no es una mascota.
Es alguien que empieza a vivir contigo.
Por eso creamos molly.
Para quienes saben que la casa ya no es solo suya.
Diseñado para su cuerpo, no para cualquier perro.
Los Dachshund no viven igual que otros perros.
Su espalda, su forma de dormir y su forma de seguirte
necesitan cosas pensadas para ellos.
Por eso aquí solo encontrarás lo que nosotros usaríamos con Molly & Saki.